
Test Kerastase para el pelo
¿Alguna vez te has preguntado qué le pasa de verdad a tu pelo, más allá de si tiene onda o no? En 6 minutos, respondiendo con situaciones de tu rutina, te llevas una imagen clara de lo que tu pelo te está pidiendo ahora mismo. Nada de diagnósticos ni química complicada: solo una lectura honesta de tus propias costumbres.
Sin registro. Tu resultado al instante.

La Esponja
«Llevas semanas dándole solo lo mínimo a tu pelo.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Te secas el pelo con la toalla y en dos minutos ya está seco del todo, las puntas tirando a ásperas si las tocas. Ahora mismo lo que más te está pidiendo el pelo es agua, antes que cualquier otra cosa.
Esto se nota fácil: basta con fijarte en cómo se comporta después de lavarlo para saber por dónde va la cosa. No hace falta adivinar nada, el pelo mismo te lo cuenta cada vez que sales de la ducha.
La otra cara: si dejas de prestarle esa atención, el cambio se nota rápido, no te da tregua ni un par de días. Y ojo, esta no es la única pieza del rompecabezas: la reparación, el control de grasa y la densidad tienen sus propios porcentajes esperándote más abajo. Por ahora, el agua manda.

El Fénix
«Tu pelo ha aguantado más de lo que parece.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Sacas el aparato de calor, lo enchufas, y antes de arrancar te fijas un segundo en las puntas: se ven un poco cansadas, con esa textura que ya conoces. Ahora mismo lo que tu pelo más necesita es recuperarse de todo lo que ha pasado por él.
Esto tiene una causa que se puede señalar con el dedo —un tinte, una plancha, un proceso que se repitió antes de tiempo— así que es una cuenta que se sigue paso a paso.
La parte incómoda es que esto se acumula: cada pasada de calor o cada proceso nuevo se suma al anterior, así que aquí el ritmo y la protección pesan más que en las otras necesidades. La hidratación, el control de grasa y la densidad tienen sus propios porcentajes más abajo. El pelo ya avisó: toca bajar el ritmo.

El Reloj
«Tu cuero cabelludo lleva su propio cronómetro.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Te recoges el pelo en una coleta alta y, al pasar la mano por la raíz, ya notas ese cambio que reconoces sin mirarte al espejo. Ahora mismo lo que tu pelo pide con más urgencia es que le sigas el ritmo a la grasa del cuero cabelludo.
Esto es lo más fácil de pillar de las cuatro necesidades, porque el reloj ya lo llevas puesto y solo hace falta leerlo.
El lado incómodo es que ese reloj no perdona: en cuanto se cumple el tiempo, la señal vuelve, sin el margen de unos días extra que tienen otras necesidades del pelo, y ahí entran la hidratación, la reparación y la densidad, cada una con su propio porcentaje esperando más abajo. ¿A que ya lo sabías, solo con tocarte la raíz?

El Hilo
«Tu pelo no te avisa con dramatismo, te avisa con silencio.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Te haces la raya con el peine frente al espejo y el cuero cabelludo se asoma sin que tengas que buscarlo; el mechón que sostienes apenas se deja sentir entre los dedos. Ahora mismo lo que tu pelo más te pide es cuerpo, más densidad.
Esto se lee sin esfuerzo: te recoges el pelo en una coleta y no te llena la mano, y para la noche el peinado ya se ha aplastado. El pelo mismo te lo cuenta, sin que tengas que buscarlo.
Es la más lenta de las cuatro en moverse: si cuidas más el roce y el cepillado, el cambio tarda semanas en notarse, y mientras tanto la hidratación, la reparación y el control de grasa tienen sus propios porcentajes más abajo. Para cuando lo notas, llevas semanas ganando terreno sin saberlo.
Sobre este test
Cómo funciona este test
Este test parte de una idea sencilla: el pelo no se explica bien con un solo número. Se comporta de maneras distintas, así que aquí se tratan la hidratación, la recuperación tras procesos químicos o calor, la velocidad con la que se nota la grasa en el cuero cabelludo y la densidad como cuatro rasgos separados, cada uno con su propia lectura.
Lo que se mide sale directamente de tus respuestas: señales del día a día —cómo se seca el pelo, cómo reacciona a un proceso o a una herramienta de calor, cuánto tarda en notarse la grasa, cuánto volumen sostiene— agrupadas en esas cuatro necesidades, sin ningún sensor de por medio.
Por eso hay un límite claro: esto es observación cotidiana, no una medición de laboratorio. La porosidad real o el grosor exacto de una hebra solo se determinan con aparatos especializados, así que el resultado habla de tendencias, no de una cifra precisa.
Tampoco se usa el sistema de letras y números que suele verse en otros tests de pelo: tiene una historia documentada de clasificar texturas según el origen de las personas, y este test prefiere no repetir esas etiquetas.
Esto describe rasgos generales del pelo a partir de tus respuestas; no sustituye una consulta con un dermatólogo o un estilista ante una preocupación concreta. Más sobre la genética de la textura del pelo en MedlinePlus, y sobre el sistema de clasificación que este test evita reproducir en Wikipedia.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de pelo tengo?
La textura es solo una parte de la historia: cómo se riza o no se riza el pelo es apenas uno de varios factores que influyen en su comportamiento diario. Este test no da una etiqueta de tipo, sino una lectura de qué necesita el pelo ahora mismo; revisa tu resultado para verlo con detalle.
¿La textura del pelo depende de la genética?
En gran medida, sí: la forma en que se riza el pelo y el grosor de cada hebra vienen marcados de fábrica, por así decirlo. Las costumbres del día a día no cambian esa base; lo que sí cambian son el estado y las necesidades del pelo en cada momento.
¿Cómo sé si mi pelo es de porosidad alta o baja?
La porosidad real solo se mide bien con instrumentos de laboratorio, así que una prueba casera nunca da un número exacto. Por eso aquí se pregunta por comportamientos que se pueden observar en el día a día, como la rapidez con la que el pelo se seca o absorbe algo, en lugar de usar ese término técnico directamente.
¿Qué tan preciso es un test de tipo de pelo?
Cualquier test de este tipo se basa en lo que cuentas sobre tus propias costumbres, no en un análisis de laboratorio. Sirve para detectar tendencias generales, no para dar un dato exacto ni sustituir una valoración profesional.
Fuentes
- Krueger, L., Aguh, C., Peterson, E., Thomas, J., James, J., Lo Sicco, K., & Shapiro, J. (2022). "Curl pattern classification: A potential tool for communication and risk stratification." International Journal of Women's Dermatology, 8(2), e015. doi:10.1097/JW9.0000000000000015.
- Mkentane, K., Van Wyk, J.C., Sishi, N., Gumedze, F., Ngoepe, M., Davids, L.M., & Khumalo, N.P. (2017). "Geometric classification of scalp hair for valid drug testing, 6 more reliable than 8 hair curl groups." PLoS ONE, 12(6), e0172834. doi:10.1371/journal.pone.0172834.
- Hessefort, Y., Holland, B.T., & Cloud, R.W. (2008). "True porosity measurement of hair: a new way to study hair damage mechanisms." Journal of Cosmetic Science, 59(4), 303–315. PMID: 18818850.
- Dhurat, R., & Saraogi, P. (2009). "Hair evaluation methods: Merits and demerits." International Journal of Trichology, 1(2), 108–119. doi:10.4103/0974-7753.58553.
Tres tests más del mismo tema
Análisis
Por algo respondes así
La mayoría de los tests te muestran solo una parte de ti. Este va a lo esencial. Es el clásico test de Jung de los 16 tipos de personalidad, renovado a fondo y mucho más preciso. Diez minutos, una sola vez, y tienes la respuesta que mucha gente se pasa años buscando: por qué eres como eres. Por qué hay personas que te entienden al instante y con otras todo se complica. Y esa respuesta no va a cambiar: tu tipo de personalidad es para toda la vida.
Haz el test gratisCómo te comparas
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
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Sobre este test
Cómo funciona este test
Este test parte de una idea sencilla: el pelo no se explica bien con un solo número. Se comporta de maneras distintas, así que aquí se tratan la hidratación, la recuperación tras procesos químicos o calor, la velocidad con la que se nota la grasa en el cuero cabelludo y la densidad como cuatro rasgos separados, cada uno con su propia lectura.
Lo que se mide sale directamente de tus respuestas: señales del día a día —cómo se seca el pelo, cómo reacciona a un proceso o a una herramienta de calor, cuánto tarda en notarse la grasa, cuánto volumen sostiene— agrupadas en esas cuatro necesidades, sin ningún sensor de por medio.
Por eso hay un límite claro: esto es observación cotidiana, no una medición de laboratorio. La porosidad real o el grosor exacto de una hebra solo se determinan con aparatos especializados, así que el resultado habla de tendencias, no de una cifra precisa.
Tampoco se usa el sistema de letras y números que suele verse en otros tests de pelo: tiene una historia documentada de clasificar texturas según el origen de las personas, y este test prefiere no repetir esas etiquetas.
Esto describe rasgos generales del pelo a partir de tus respuestas; no sustituye una consulta con un dermatólogo o un estilista ante una preocupación concreta. Más sobre la genética de la textura del pelo en MedlinePlus, y sobre el sistema de clasificación que este test evita reproducir en Wikipedia.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de pelo tengo?
La textura es solo una parte de la historia: cómo se riza o no se riza el pelo es apenas uno de varios factores que influyen en su comportamiento diario. Este test no da una etiqueta de tipo, sino una lectura de qué necesita el pelo ahora mismo; revisa tu resultado para verlo con detalle.
¿La textura del pelo depende de la genética?
En gran medida, sí: la forma en que se riza el pelo y el grosor de cada hebra vienen marcados de fábrica, por así decirlo. Las costumbres del día a día no cambian esa base; lo que sí cambian son el estado y las necesidades del pelo en cada momento.
¿Cómo sé si mi pelo es de porosidad alta o baja?
La porosidad real solo se mide bien con instrumentos de laboratorio, así que una prueba casera nunca da un número exacto. Por eso aquí se pregunta por comportamientos que se pueden observar en el día a día, como la rapidez con la que el pelo se seca o absorbe algo, en lugar de usar ese término técnico directamente.
¿Qué tan preciso es un test de tipo de pelo?
Cualquier test de este tipo se basa en lo que cuentas sobre tus propias costumbres, no en un análisis de laboratorio. Sirve para detectar tendencias generales, no para dar un dato exacto ni sustituir una valoración profesional.
Fuentes
- Krueger, L., Aguh, C., Peterson, E., Thomas, J., James, J., Lo Sicco, K., & Shapiro, J. (2022). "Curl pattern classification: A potential tool for communication and risk stratification." International Journal of Women's Dermatology, 8(2), e015. doi:10.1097/JW9.0000000000000015.
- Mkentane, K., Van Wyk, J.C., Sishi, N., Gumedze, F., Ngoepe, M., Davids, L.M., & Khumalo, N.P. (2017). "Geometric classification of scalp hair for valid drug testing, 6 more reliable than 8 hair curl groups." PLoS ONE, 12(6), e0172834. doi:10.1371/journal.pone.0172834.
- Hessefort, Y., Holland, B.T., & Cloud, R.W. (2008). "True porosity measurement of hair: a new way to study hair damage mechanisms." Journal of Cosmetic Science, 59(4), 303–315. PMID: 18818850.
- Dhurat, R., & Saraogi, P. (2009). "Hair evaluation methods: Merits and demerits." International Journal of Trichology, 1(2), 108–119. doi:10.4103/0974-7753.58553.