
Test método Abbey Yung
¿Alguna vez te has mirado el pelo mojado y no has sabido si es fino, grueso, escaso o denso? Este test junta lo que ves y sientes en la ducha, al peinarte y al mirarte al espejo para darte un perfil concreto de tu pelo, no un número. Tarda unos 5 minutos y no sustituye ninguna consulta especializada: solo describe, no receta nada.
Sin registro. Tu resultado al instante.

Hilo de nube
«Pesas poco, y aun así aguantas de pie.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Agarras un mechón entre los dedos y apenas notas que está ahí, mientras la raya se abre de par en par nada más pasarte los dedos por la cabeza. Un pelo fino, una cobertura escasa y un cuero cabelludo seco entre lavado y lavado.
Nada más aclarar, la piel tira como si te hubiese pasado una toalla áspera, y ese tirón sigue ahí al día siguiente, discreto pero constante.
Nadie te va a decir que la tuya es la rara del lote: entre ocho posibles, pesa igual que las demás. Esto no habla de tu porosidad, de tu rizo ni de cuántas veces te has teñido, y lo que notas ahí es tendencia, no un diagnóstico. Poco peso, mucho aguante: ese es tu truco.

Chispa discreta
«Brillas justo donde menos pelo tienes.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Un mechón se enrolla en un dedo sin ofrecer resistencia, y nada más salir de la ducha ya notas la piel resbaladiza al tacto. Un pelo fino, una cobertura escasa y un cuero cabelludo graso entre lavado y lavado.
Bajo la luz del espejo, la piel del cráneo aparece en franjas anchas a los lados, más visible cuanto más te acercas.
Aquí no entra tu porosidad, tu rizo ni tu historial con el tinte, y ese brillo que ves es tendencia, no un diagnóstico. No hay ranking en este test: tu combinación vale lo mismo que las otras siete, y con ese brillo, ¿para qué ibas a necesitar más volumen?

Fieltro denso
«Casi no pesa, y aun así abulta más de lo que crees.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Por más que separes el pelo con los dedos, la piel no llega a asomar, y un par de días sin lavarlo el cuero cabelludo empieza a picar en los bordes. Un pelo fino, una cobertura densa y un cuero cabelludo seco entre lavado y lavado.
Cada hebra suelta pasa casi inadvertida bajo tus dedos cuando peinas. Apenas notas cuerpo propio, blanda al tacto.
Ocho resultados reparte este cuestionario, y ninguno pesa más que el tuyo ni menos. Tu porosidad, tu rizo y cualquier color que te hayas puesto se quedan fuera de esto: esa sensación es tendencia, no un diagnóstico. La coleta aguanta el día entero sin pedir ni una gota de nada.

Seda brillante
«¿Cómo pesa tan poco tu pelo y aun así brilla tanto?»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Ninguna hebra se recorta por separado cuando te miras al espejo, y bajo la lámpara del baño ni un centímetro de piel se te cuela entre los mechones. Un pelo fino, una cobertura densa y un cuero cabelludo graso entre lavado y lavado.
Al segundo día, el brillo se adelanta y se nota antes de lo que esperabas, sobre todo en la raya.
Compara si quieres: entre las siete variantes que faltan, ninguna te gana ni te pierde nada. Nada de porosidad, de rizo o de historial de plancha entra en esta lectura, y el brillo que notas es tendencia, no un diagnóstico. Cuero cabelludo cubierto y brillo propio de sobra: ninguna contradicción en eso.

Alambre suelto
«Llevas poco pelo, pero lo poco que hay se nota.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Cuando te peinas, el peine se frena en cada pasada, como si el pelo opusiera resistencia propia, y tirante en la coleta el cuero cabelludo tira igual, un poco áspero al tacto. Un pelo grueso, una cobertura escasa y un cuero cabelludo seco entre lavado y lavado.
El puño se cierra casi del todo con lo que reúnes. Sobra hueco de sobra dentro de la mano.
Tu porosidad y tu tipo de rizo quedan fuera del marco, igual que cualquier tinte que hayas usado, y esa sequedad es tendencia, no un diagnóstico. De ocho salidas igual de válidas, la tuya no es ni la premiada ni la rara, solo la que te tocó, y tu peine nota ese carácter que a ti te sienta bien.

Resorte encendido
«Andas con poco pelo, y ese brillo no se calla.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Un mechón enrollado en el dedo no cede y vuelve a su forma en cuanto lo sueltas, mientras la goma de la coleta da dos vueltas de más antes de sujetar algo. Un pelo grueso, una cobertura escasa y un cuero cabelludo graso entre lavado y lavado.
Te recoges el pelo tirante, y el cuero cabelludo ya brilla donde por la mañana no había nada.
El test no tiene favoritos entre sus ocho salidas posibles. Tampoco la tuya escapa a esa norma. Nada de esto mide porosidad, rizo ni el número de veces que te has teñido, y ese brillo temprano es tendencia, no un diagnóstico. Ese chispazo que te da la coleta ya es tu firma.

Melena firme
«Cargas con mucho pelo, y cada hebra aguanta su sitio.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
Cada hebra suelta se distingue de las demás, con un peso que se nota, y el puño no llega a cerrarse del todo con todo lo que reúnes en la coleta. Un pelo grueso, una cobertura densa y un cuero cabelludo seco entre lavado y lavado.
Pasados dos días, notas el cuero cabelludo mate, sin rastro de brillo por ningún lado.
Hay la misma probabilidad detrás de cada una de las ocho posiciones, y la tuya no se escapa de eso. Tu rizo, tu porosidad y tu historial de color no aparecen en ningún momento, y esa piel mate es tendencia, no un diagnóstico. Notas ese peso al recogerlo, y es justo lo que sostiene el peinado entero.

Crin reluciente
«Vas con mucho pelo, y con luz propia de sobra.»
El test es nuevo: estás entre los primeros cien en hacerlo.
La goma se te queda corta y hace falta una segunda para que aguante todo eso, y pasadas unas horas del peinado tu cepillo empieza a deslizar distinto, más graso. Un pelo grueso, una cobertura densa y un cuero cabelludo graso entre lavado y lavado.
Frente al espejo notas que cada hilo se marca con línea propia. Casi como alambre fino.
Frente a las demás variantes que reparte el test, la tuya no gana puntos ni los pierde. Ni tu porosidad ni tu rizo ni el paso de la plancha entran aquí, y ese brillo constante es tendencia, no un diagnóstico. El cepillo tarda más en pasar, y el espejo se lo agradece.
Sobre este test
Cómo funciona este test
Este test recoge tres lecturas físicas del pelo que existen de forma independiente entre sí: el grosor de cada mechón (más fino o más grueso al tacto y a la vista), la densidad de cobertura del cuero cabelludo (más escasa o más densa, según cuánta piel se ve) y la tendencia del cuero cabelludo a la sequedad o a la producción de grasa entre lavados. Las tres se responden por autoinforme, es decir, por lo que la persona nota, ve y percibe con el paso de los días, no mediante un instrumento de medición.
Quedan fuera de forma deliberada la porosidad, el tipo de rizo, el historial de tinte o de calor, cualquier rutina o número de pasos, cualquier producto o ingrediente, y el diagnóstico de cualquier afección del cuero cabelludo. El límite del método es el mismo que el de cualquier autoobservación: describe una percepción personal, no sustituye una medición con microscopio ni con ningún instrumento clínico.
Las tres lecturas se combinan en un solo perfil, y no en una única etiqueta o rasgo dominante, porque las tres existen en el pelo de forma independiente; cada una de las ocho combinaciones resultantes es igual de habitual que las demás. Quien quiera profundizar en la base genética de estas diferencias puede consultar esta página sobre la genética de la textura del pelo.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de pelo tengo según este test?
El resultado no es una única etiqueta ni un rasgo que destaca sobre los demás. El test señala dónde se sitúa el pelo en tres lecturas físicas independientes (grosor del mechón, densidad de cobertura y comportamiento del cuero cabelludo) y las combina en uno de ocho perfiles, todos igual de habituales.
¿Es fiable un test de pelo online como este?
Se basa en lo que observas al tacto, a la vista y con el paso de los días, no en una medición de laboratorio ni con instrumentos. Es útil como descripción de la situación actual del pelo, no como prueba clínica ni como diagnóstico.
¿Este test sirve también si tengo el pelo rizado?
Sí. El rizo es una propiedad aparte que este test no evalúa en ningún momento. Las tres lecturas que sí mide (grosor, densidad y comportamiento del cuero cabelludo) se observan igual sea cual sea el tipo de rizo.
Fuentes
- Dhurat, R., & Saraogi, P. (2009). Hair evaluation methods: Merits and demerits. International Journal of Trichology. doi:10.4103/0974-7753.58553
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Sobre este test
Cómo funciona este test
Este test recoge tres lecturas físicas del pelo que existen de forma independiente entre sí: el grosor de cada mechón (más fino o más grueso al tacto y a la vista), la densidad de cobertura del cuero cabelludo (más escasa o más densa, según cuánta piel se ve) y la tendencia del cuero cabelludo a la sequedad o a la producción de grasa entre lavados. Las tres se responden por autoinforme, es decir, por lo que la persona nota, ve y percibe con el paso de los días, no mediante un instrumento de medición.
Quedan fuera de forma deliberada la porosidad, el tipo de rizo, el historial de tinte o de calor, cualquier rutina o número de pasos, cualquier producto o ingrediente, y el diagnóstico de cualquier afección del cuero cabelludo. El límite del método es el mismo que el de cualquier autoobservación: describe una percepción personal, no sustituye una medición con microscopio ni con ningún instrumento clínico.
Las tres lecturas se combinan en un solo perfil, y no en una única etiqueta o rasgo dominante, porque las tres existen en el pelo de forma independiente; cada una de las ocho combinaciones resultantes es igual de habitual que las demás. Quien quiera profundizar en la base genética de estas diferencias puede consultar esta página sobre la genética de la textura del pelo.
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¿Qué tipo de pelo tengo según este test?
El resultado no es una única etiqueta ni un rasgo que destaca sobre los demás. El test señala dónde se sitúa el pelo en tres lecturas físicas independientes (grosor del mechón, densidad de cobertura y comportamiento del cuero cabelludo) y las combina en uno de ocho perfiles, todos igual de habituales.
¿Es fiable un test de pelo online como este?
Se basa en lo que observas al tacto, a la vista y con el paso de los días, no en una medición de laboratorio ni con instrumentos. Es útil como descripción de la situación actual del pelo, no como prueba clínica ni como diagnóstico.
¿Este test sirve también si tengo el pelo rizado?
Sí. El rizo es una propiedad aparte que este test no evalúa en ningún momento. Las tres lecturas que sí mide (grosor, densidad y comportamiento del cuero cabelludo) se observan igual sea cual sea el tipo de rizo.
Fuentes
- Dhurat, R., & Saraogi, P. (2009). Hair evaluation methods: Merits and demerits. International Journal of Trichology. doi:10.4103/0974-7753.58553